Dolor de Regla. ¿Mito o Realidad?

Índice de Contenidos

¿Has oído alguna vez la frase: “La Regla no debería doler”?.

Que nos lo digan a las que como yo sufrimos de estas molestias casi de forma recurrente cada mes. Nosotras sabemos que ese dolor es muy real; así que oír esa frase nos puede hacer sentir culpables de hacer algo mal que nos provoca el dolor.

La regla no debería doler, pero el dolor menstrual es habitual y generalmente normalizado o menospreciado por los que no lo padecen.

Como sociedad deberíamos tener claro que la dismenorrea o regla dolorosa es real y que en ocasiones los dolores y síntomas que provoca son tan extremos que impactan de manera directa en la calidad de vida de muchísimas mujeres, incapacitando nuestro día a día.

Parece que empiezan a tomarnos en serio con la nueva ley de incapacidad temporal por menstruación dolorosa, una ley no exenta de polémica y de controversias que de momento voy a dejar a un lado :).

Vamos a intentar poner un poco de claridad.

Primero de todo, los períodos dolorosos, existen y tienen un término médico: dismenorrea. Cuando la menstruación es dolorosa se llama dismenorrea y tenemos que diferenciarla del síndrome premenstrual, del que hablaremos en otro post de este blog, aunque desde luego no son excluyentes.

Tipos de dismenorrea o ciclos menstruales dolorosos

Existen dos tipos diferentes:

  1. La dismenorrea primaria, donde el dolor viene provocado por los cólicos del ciclo menstrual, suele centrarse en los días anteriores al sangrado y se pasa después del primer día de regla.
  2. La dismenorrea secundaria provocada por alguna patología (quistes ováricos, endometriosis, miomas…). Un dolor más intenso, que se puede presentar en cualquier momento y perdurar en el tiempo. Por eso es muy importante prestar mucha atención a los dolores menstruales y si son intensos y frecuentes acudir al médico para hacer un examen físico que descarte alguna de las patologías mencionadas anteriormente.

Los síntomas de la regla dolorosa pueden ser muchos pero los más comunes son:

  • Náuseas
  • Cólicos
  • Vómitos
  • Dolor lumbar
  • Diarrea
  • Debilidad física y fatiga
  • Desmayos
  • Dolor de cabeza y migrañas

En este post me centraré en uno de estos síntomas, los cólicos menstruales (los otros, no te preocupes que los trataremos también más adelante en este blog):

dolor de regla chica posicion fetal

¿Qué son los cólicos menstruales?

Estoy 100% segura que si estás leyendo este post sabés de qué te hablo. Puede que sufras dolor recurrente durante tus periodos o bien que sean ocasionales, pero cuando oyes hablar de cólicos menstruales sabes a qué me refiero.

Efectivamente, es ese dolor intenso situado en el abdomen y pelvis que sufres antes de la regla o durante los primeros días de sangrado. Es un dolor punzante y espasmódico parecido a un retortijón pero más doloroso, de esos que te doblan y te hacen abrazarte la barriga.

¿Qué provoca los dolores menstruales?

El cólico menstrual es el dolor provocado por la contracción y descontracción involuntaria del útero de una manera espasmódica, aguda e intensa y que se puede dejar notar en el abdomen, pelvis y/o espalda.

Como lo has oído: el útero, al igual que en el parto se contrae involuntariamente, ¿te suena?. No es de extrañar que muchas mujeres sintamos los cólicos como contracciones del parto. Así de dolorosas pueden llegar a ser las reglas.

No podemos hablar de dolor menstrual sin mencionar a las prostaglandinas. ¿Te suenan?

Las prostaglandinas son una combinación de sustancias que el endometrio (mucosa temporal que recubre el interior del útero) secreta cuando está apunto para soltarse. Se segrega para que el útero se contraiga y así el endometrio pueda desprenderse más fácilmente y salir con la menstruación.

Las prostaglandinas son muy necesarias para la menstruación pero el exceso es una de las principales causas de los cólicos. Si las prostaglandinas son excesivas el útero se puede contraer más violentamente, se reduce el flujo sanguíneo y el suministro de oxígeno al tejido muscular provocando dolor. También afectan a las terminaciones nerviosas del útero haciéndolas más sensibles al dolor.

Y sabes algo más?. Las prostaglandinas se asocian a la inflamación y los órganos que están inflamados segregan más prostaglandinas. Es un pez que se muerde la cola ya que la inflamación empeora otros síntomas de la regla dolorosa.

«Un exceso de prostaglandinas causa la contracción más violenta del útero provocando cólicos y una tendencia a la inflamación que empeora otros síntomas de la dismenorrea».

¿Cómo aliviar los cólicos?

Para aliviar los cólicos es importante conseguir reducir la secreción excesiva de las prostaglandinas, reducir la inflamación y aumentar el flujo de sangre uterina.

¿Pero cómo lo hago?, te preguntarás …

Aquí van 8 tips que pueden ayudarte a que tus dolores menstruales sean más llevaderos:

1. Aplicar calor

Aunque es una receta milenaria (pregúntale a tu yaya) no se puede subestimar. Estudios científicos confirman que el calor relaja la contracción de los músculos, actúa sobre el sistema nervioso activando los receptores que bloquean el dolor, reduciendo la sensación de dolor.
El calor aumenta el flujo sanguíneo. Aportando más cantidad de oxígeno, aumentamos la elasticidad de los tejidos y reducimos las molestias.

Y ¿ adivina? Es un remedio económico que no tiene efectos secundarios.

Puedes aplicar calor de muchas maneras: con paños calientes como hacían nuestras abuelas, con cojines de semillas o con un haramaki.

Puede que te preguntes qué es esto del haramaki, ya que no todo el mundo lo conoce. De entrada te diré que se trata de una prenda de origen japonés que ayuda a autorregular nuestra temperatura corporal.

La ventaja del haramaki frente a los otros sistemas radica en que lo puedes llevar puesto todo el día y te acompaña allí donde vas. Es cómodo de llevar, discreto, no se cae y ofrece un calor constante y regular. No necesitas de preparativos.

Si quieres saber más sobre qué es un haramaki, acompáñame.

Si eres de las que opta por vestir un haramaki, aquí te dejo un tip que a mi me encanta: rocía un poco de esencia de lavanda en el haramaki o aplícala con un suave masaje en tu abdomen para que su aroma relajante te acompañe durante todo tu día.

2. Seguir una dieta sana y regular

Ya sé que con el ritmo de vida que llevamos a veces se hace complicado, pero con algunos pequeños cambios en tu dieta, cómo evitar el consumo de procesados e incluir verduras, frutas y en general, consumir alimentos bajos en grasa, te ayudarán no solo con la dismenorrea sino en tu salud general.

Igual de importante es que esta dieta sana se mantenga en el tiempo de una forma regular, seguir un horario, evitar saltarse las comidas y mantener las cantidades. Cuanto más regular puedas ser con tu dieta y horarios más fácil le será a tu cuerpo acostumbrarse y equilibrarse.

3. Incorporar suplementos y superalimentos durante el periodo

  • El agua e infusiones serán tus mejores aliados. Mantente súper hidratada.
  • El jengibre con su poder antiinflamatorio es un regalo de la naturaleza tan efectivo como algunos medicamentos.
  • La canela es otro conocido antiinflamatorio ¿y, adivina? Su principal sustancia activa, el eugenol, actúa como inhibidor de la prostaglandina.
  • Ah! El chocolate negro (menos azúcar más cacao) es rico en magnesio, algo de lo que andamos más justas con la regla. Así que no es de extrañar que tu cuerpo sabiamente te pida chocolate. Además es un reconocido antidepresivo, así que un poco de subidón de chocolate te ayudará.
dolor de regla taza infusion y haramaki
¿Qué te parece una infusión combinada de jengibre y canela?. ¿Rica verdad?.

4. Hacer ejercicio de forma regular

Es muy importante que cada una encuentre que ejercicio en particular la ayuda durante la regla; es una elección muy personal acorde con las particularidades de cada cuerpo. Algunas estamos encantadas con la práctica de ejercicios aeróbicos como correr o bailar durante la menstruación, pero otras necesitan un ejercicio más pausado como el yoga o el pilates. Te recomiendo que investigues y encuentres el que mejor te va, nadie como tú para investigar y encontrar lo que te va bien.

5. Bajar el nivel de estrés

Si, ya sé que ahora mismo te estás riendo a carcajadas. Como si fuera tan fácil bajar el nivel de estrés con el ritmo que nos impone la sociedad. ¿Sabías que cuanto más estrés aguantas al mes más dolorosa puede ser tu menstruación?.

Te doy unos tips rápidos y fáciles para controlar el estrés durante el día:

  • cierra los ojos unos minutos e intenta visualizar un espacio bonito y relajante (sí, ya sé que te suena del club de la lucha pero funciona, de verdad, pruébalo).
  • suelta aunque no venga a cuento, tres carcajadas. Siente alegría dentro de ti.
  • canta una canción que te guste (tranquila lo puedes hacer en bajito).

Estas son pequeñas cosas que puedes hacer en cualquier sitio, en el metro de camino al trabajo o en lavabo si no tienes ningún espacio íntimo.

Y por último si quieres regalarte un antiestrés potente, medita una hora al día, conectarás cuerpo y alma y te dará un break del día a día.

6. Dejar de fumar

Qué voy a contarte que no sepas, fumar nos perjudica a todos los niveles y oh! sorpresa, las fumadoras tenemos un mayor riesgo de experimentar cólicos menstruales. Ahí lo dejo y cada una que decida.

7. Practicar sexo

Sí, si, no has leído mal. Parece ser que el sexo y los orgasmos pueden ser un buen aliado para el alivio de los cólicos. Al liberar endorfinas todo es más llevadero. Depende siempre de lo que te apetezca o te pida el cuerpo.

8. Regalarte Autocuidado

Este tip no está basado en estudios ni en experimentos científicos pero para mí es el más elemental a la vez que importante. Cuidarte durante la dismenorrea es básico, escuchar tu cuerpo y darle lo que pide, descanso, comida, movimiento… y recuerda que informar a los demás de lo que te pasa facilitará la convivencia y será más fácil que respeten tus necesidades.

Recuerda, es lícito y necesario aplicar frases como:

“Estoy con la regla y necesito que el ritmo sea mas pausado”.

“Prefiero dejar esta conversación para otro día, estoy con la regla y no me siento muy empática”.

“Estoy menstruando y me gustarían mimos y masajes suaves en vez de sexo activo”.

Pero… Y si a pesar de todo continúa doliendo

Nadie conoce tu cuerpo como tú, y lo más importante para ayudar a regular y aliviar los malestares típicos de la regla es prestarle la atención que se merece así que, compara tus ciclos mes a mes, lleva un registro ya sea en una aplicación, en un calendario menstrual o en una libreta, y saca conclusiones.
Saber qué pasa en nuestro cuerpo y aprender a entender que va mejor para tu salud es básico y necesario y si tienes dudas busca ayuda profesional.

Si tus cólicos son muy recurrentes, dolorosos e incapacitantes. Si aparecen repentinamente o son muy agudos y persistentes en el tiempo, no pierdas tiempo y busca una buena profesional que te atienda con respeto y escucha. Es importante descartar que puedan ser síntoma de una afección más grave como la endometriosis.
Pero recuerda que Roma no se hizo en un día , vale la pena que dediques tiempo y paciencia en buscar la profesional con la que te sientas escuchada y entendida, aquella con la que congenies mejor. No dudes en probar antes de quedarte con una, hay muy buenas profesionales solo tienes que encontrar la que encaje contigo.

Espero haber puesto un poco de luz sobre los cólicos menstruales y si estás en esos días, tómatelo con calma, con una infusión y un abrazo de Haramakimeu.

Si este contenido te ha resultado interesante, puedes compartirlo con otras personas a las que también pueda ser de utilidad…

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on pinterest
Share on linkedin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

trece + catorce =

Post relacionados

Artículos por categorías

Buscar en el Blog

Últimos posts